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  • Valeria Obregon

La cuenta regresiva inicia...otra vez

Hola a todos, bienvenidos a mi blog, probablemente es la primera vez que lo ven porque es la primera vez que lo comparto jajaja. Mi nombre es Valeria y en este blog voy a compartir mis aprendizajes durante los siguientes cuatro meses y posiblemente todo el año ya que me estoy tomando un año sabático, y si todo va bien, seguiré compartiendo por un largo tiempo.


Hace dos años me fui de casa por primera vez para estudiar en Singapur el bachillerato internacional, estoy sorprendida, con lo rápido que pasa el tiempo, ya que después de haberme graduado estoy ahora a punto de empezar mis maletas para irme otra vez y siento la necesidad de escribir como me siento.


Creo personalmente que la primera vez que te vas de casa no es tan dura ¿Por qué? Tal vez se preguntarán los que nunca se han ido de casa, pues, es porque no sabes como se siente estar lejos y es algo que jamás haz experimentado así que aunque intentes imaginarlo con todas tus fuerzas no vas a poder porque no hay ningún recuerdo similar en tu cerebro. Eso me pasó la primera vez que me fui a Singapur, la verdad ni si quiera me podía hacer expectativas porque no tenia ni idea de que iba a pasar, me fui sin conocer a nadie a un continente desconocido, regresé en Diciembre de vacaciones a mi ciudad, y cuando me fui por segunda vez, no fue tan difícil por dos razones: tenía la seguridad de que iba a volver a regresar a casa y Singapur ya no era un lugar desconocido y me la había pasado increíble ese primer semestre, así que aunque si era difícil despedirme de mi familia y amigos, estaba muy emocionada de regresar, y así paso las siguientes dos veces que regresé a casa, creo que la vez que mas se me dificultó fue después de pasar 5 semanas en México y tenerme que regresar después de haber tenido uno de los mejores veranos de mi vida, pero llegar a Singapur ya no era difícil, prácticamente este país asiático que un día se me hizo extraño, ahora lo podía llamar casa, si hubo cambios, establecí nuevas relaciones, pero sin darme cuenta ya había creado, o más bien, expandido mi zona de confort de tal forma que en mi escuela y en mi cuarto a 14,000 km de distancia de mi casa, me sentía completamente segura y a gusto. Jamás me imaginé lo difícil que sería, dos años después, dejar ese lugar, pero el tiempo llegó y me regresé a casa.




Y no sé si a todos les pasa o solo a algunos pero después de que te vas la idea de quedarte en tu ciudad natal toda tu vida esta descartada, los últimos meses en Singapur conseguí una beca para irme cuatro meses a un crucero que viaja por el mundo, es una universidad en un barco, desde que leí acerca de este programa me enamoré y supe dentro de mi que era algo que quería hacer con todo mi corazón. Ahora estoy a menos de un mes de empezar esta travesía que igual que Singapur me va a cambiar la vida, va a ser una experiencia completamente diferente a cualquier cosa que he vivido. Si hay similitudes y si tengo un poco mas de experiencia que cuando me fui por primera vez, he estado lejos de mis padres, he viajado en un grupo de diez personas con diez nacionalidades distintas y he conocido diferentes países pero se que todo esto aún no me puede preparar lo suficiente para lo que esta por venir.


Siento miedo de nuevo y sé que es una prueba más que tengo que superar, tengo que volver a empezar de cero, una idea aterradora pero fascinante a la vez. El barco no tiene muy buen internet que digamos así que me desconectaré del mundo por unos días mientras navegamos en alta mar, algo que me tiene nerviosa pero emocionada a la vez, ya que cuando en pleno 2019 tienes la oportunidad de convivir con 600 jóvenes sin las redes sociales de por medio, tampoco he tenido un cuarto tan chiquito y tan poquitas cosas en un buen tiempo y voy con dinero limitado, lo que quiere decir que si me acabo todo mi dinero en mi primer mes, me quedo sin presupuesto por los siguientes tres, así que tengo que aprender a administrarme, pues no me queda de otra. Estas son algunas de las cosas que me tienen nerviosa por el momento pero a la misma vez estoy emocionada por las nuevas personas a las que voy a conocer, por las clases que voy a tomar, por todo lo que voy a ver, oler, escuchar, probar y sentir en los siguientes meses. Cuando me fui a Singapur me propuse escribir en un blog, lo cual hice pero no lo suficiente, ahora me quiero comprometer a publicar aquí mis novedades que escribiré probablemente en una terraza del barco una tarde en la que no tenga nada que hacer.


Mi plan de esté blog no es solamente divagar y compartir mis pensamientos como lo acabo de hacer, también quiero compartir cosas que les sean útiles a mis lectores, como cosas que aprenda o vea durante estos meses. Así que subscríbanse y estén atentos porque la cuenta regresiva ya inició... otra vez.

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